Actualizada el Sábado, 19 Octubre, 2013 12:21
   

 

¿HACIA UNA NUEVA "GENERACIÓN DEL ESFUERZO"?

Cuando Rafa Arana, en el mes de junio, me preguntó si no me importaba intervenir en este encuentro le contesté que sí, no hay charco que me pongan por delante que no pise. Rápidamente tuve necesidad de buscarme una explicación a esta aceptación para quedarme tranquila. No tardo en encontrarla. Como me jubilo el 31 de agosto, esta será mi última intervención relacionada con mi actividad docente.
Ya estoy tranquila.

Cuando empiezo a preparar la intervención, como ya intervine en el Quinto encuentro, busco el archivo y no aparece por ninguna parte, debió morir en alguna infección de mi ordenador. Seguro que algunos recordáis que a los antiguos alumnos de las Universidades Laborales os adjudiqué el título de "generación del esfuerzo" Hablé de mis vivencias desde que entré en la Universidad Laboral de Córdoba hasta el día del encuentro. En ese momento, el esfuerzo por parte del alumno era una virtud que ni estaba ni se la esperaba. Terminé mi intervención diciendo que, como casi todo es cíclico yo esperaba que recuperásemos la virtud del esfuerzo".(Ahora se diría poner en valor el esfuerzo para que no suene a algo religioso).

Desde ese encuentro hasta hoy, muy poco ha cambiado el panorama. Ante los pésimos resultados que obtenemos en las pruebas de evaluación externa que se hace a nuestros alumnos, tanto desde la Junta como desde Europa, la sociedad, reacciona y durante unos días el tema de conversación está servido.
Todos terminamos pidiendo una enseñanza de calidad que consiga mejorar estos resultados.

Andalucía puso en marcha el "plan de calidad de la enseñanza". Voluntariamente, los Centros pueden acogerse a él si el Claustro lo vota mayoritariamente. Una vez que se implanta el plan de calidad, cada profesor decide si participa en él o no.

¿Cuál es el objetivo del plan de calidad? Mejorar los resultados. ¿Cómo se trabaja? Lo primero multiplicando el papeleo. Se reprograma lo ya programado se detalla en cada caso concreto qué Departamentos o personas deben intervenir en cada momento. Hasta aquí lo mismo que hacemos sin plan. A lo largo del curso, si en una evaluación suspenden muchos alumnos, el Inspector responsable del Centro puede pedirte y de hecho algunos lo piden, que justifiques mediante informe escrito por qué has suspendido a cada uno de esos alumnos. ¿A qué puede dar lugar esto? Pues que el profesor harto de informar y perder tiempo pueda decidir que los objetivos mínimos sean más mínimos y el problema está resuelto. Los resultados internos del Centro mejoran pero los externos siguen igual o peor.

Acogerse a este plan lleva un premio económico para el profesor. A lo largo de los cuatro años que dura el plan el profesor consigue cobrar 7000 Euros. Personalmente me parece una ofensa al profesor que supongo está haciendo todo lo mejor que sabe. Si lo que ocurre es que el profesor no sabe lo que habrá que hacer es enseñarle

Me gustaría, ya que me habéis dado la oportunidad de hablaros, analizar, desde mi experiencia docente, quién es el responsable de la situación en que nos encontramos: "La tribu". Padres, profesores, administración, medios de comunicación……..

Por una parte los padres, que deben ser los primeros educadores del niño y actuar desde el momento de su nacimiento. Voy a centrarme en los años de escolarización obligatoria de un niño. De 6 a 16 años.

Cuando el niño tiene 6 años debe haber aprendido a obedecer, a compartir, a respetar a los mayores, saludará, dirá gracias, por favor,…… Estareis pensando: esto no es un niño, esto es un angel. El niño fallará muchas veces pero se notará que ha adquirido hábitos positivos.

Esto sería lo deseable. Pero , ¿Qué nos encontramos en este momento los profesores cuándo el niño llega al colegio? Pues que un tanto por ciento elevado carece de hábitos y desconoce lo que antiguamente llamábamos reglas de urbanidad. El profesor tiene que empezar por "civilizar" al niño.

El padre habla contigo y orgulloso te dice: ·Yo soy amigo de mi hijo", Vamos a ver: tú que a las 7 y media de la mañana le dices "vamos levántate, dúchate, desayuna, venga que se hace tarde.

Cuando vuelve del cole hace que se coma las lentejas, a las 5 le pones a hacer la tarea. ¿Eso es un amigo? Tu eres el mayor enemigo. Pero si haces todo esto, realmente ejerces de padre. Cuando los padres ejercen de padres, un niño de capacidades normales, seguro que no sufrirá fracaso escolar. Si el niño es diferente y presenta cualquier minusvalía, el padre deberá asumir lo que hay y aprovechar los programas de integración y con paciencia podremos conseguir que el niño desarrolle al máximo sus posibilidades. Pero ¡ojo! Ese niño sigue siendo niño y sabe perfectamente qué hacer para salirse con la suya.

Yo estoy convencida de que una mayoría de fracasos escolares son, realmente, fracasos sociales.

Los profesores tenemos también parte de responsabilidad. En vuestra época, cuando erais alumnos, era muy fácil ser profesor. El niño llegaba educado, respetaba a los profesores, si decíamos en clase "todos callados" allí no se movía nadie. Es cierto que vosotros estabais presionados por las condiciones de mantenimiento de la beca. Yo antes de entrar en la Laboral di clase en Instituto y tampoco me encontré con problemas.

El profesor, ahora , se encuentra que primero tiene que poner orden en la clase para poder empezar a hablar. En algunos centros esto es fácil, en otros casi imposible. Cuando esto ocurre ¿qué puede enseñar el profesor? .

Existen muchos profesores que no tienen vocación docente, la docencia para ellos es su medio de vida. Esto ocurre con interinos y con funcionarios. Creo que para estas personas el día a día debe ser un infierno. Los que realmente tienen vocación de docentes tienen también sus dificultades. En la oposición nos examinan de conocimientos de la materia que impartimos pero nadie comprueba si conocemos estrategias para manejar el grupo y ser capaz de solucionar problemas de disciplina manteniendo el tipo en el aula. Tampoco se comprueba nuestra capacidad para comunicarnos, ni otra serie de aspectos fundamentales para dirigir el mundo del aula.

A veces, los profesores, creemos que los problemas que nos surgen son debidos al elevado número de alumnos. Una ratio menor ayudaría pero eso no resolvería los problemas. Los que somos mayores hemos tenido en clase 40 y hasta 45 alumnos y podíamos trabajar.

Los profesores somos aburridos, tenemos que aprender a enseñar divirtiendo, no es fácil, pero os aseguro que si el plano inclinado lo explicamos escenificando un poco, el alumno lo aprende mejor.

Por último ¿qué culpa tiene la administración?, Dejando aparte el tema de los recortes por ser tema circunstancial, la administración es la principal causante de la pérdida de autoridad del profesor. De forma casi sistemática, ante una reclamación, da la razón al alumno. También es verdad que la autoridad que reclamamos tenemos que ganárnosla con nuestras actuaciones justas y equilibradas. (No es tan fácil ser profesor como la gente cree).

En cuanto a las materias que tenemos que enseñar, los contenidos los fija la administración y los mismos problemas que teníamos hace 20 años, por ejemplo, la descoordinación entre la física y las matemáticas, que es el campo en el que yo me he movido, sigue igual.

Desde pequeños tocan un montón de materias descuidando las instrumentales, de hecho, a los 10 años, edad en la que todos los niños deberían leer perfectamnte de forma comprensiva no lo hacen. No quiero ni hablar de la ortografía ,otro desastre. Por supuesto, la cartera del niño cada vez pesa más y lo que los padres pagan de libros aumenta al mismo ritmo que el peso de la cartera.

Cuando el año pasado se empieza a hablar de la nueva ley de educación me pongo contenta, por fin parece que vamos a valorar el esfuerzo.

Inmediatamente empiezan las protestas por todas partes. Estoy harta de oir en la sala de profesores cómo es una injusticia que a los alumnos de la concertada les pongan mejores notas que a los de la pública y les sea más fácil obtener el título de bachiller y gracias a su nota media puedan acceder mejor a la Universidad. Pues bien, esos mismos profesores son los que piensan que las pruebas externas, (reválidas) son una barbaridad. A mí me parece que es la forma en que todos los alumnos aprobasen con igual nivel y es más, no se debería tener en cuenta las notas de los cursos y la calificación debería ser simplemente apto o no apto. (Esto lo digo aquí para que por lo menos alguien me oiga; en 45 años en el campo de batalla nadie me ha preguntado que pienso, todo lo deciden los "expertos").

¿No será que los profesores tememos que de paso nos van a evaluar a nosotros?

Otra cosa que me hizo tener esperanza en conseguir esa nueva generación del esfuerzo que yo añoro, fue el tema de la media de 6 para mantener la beca, vosotros os habréis reído de ella, ya que a vosotros os pedían un 7 de media en el mes de junio.

Otra vez mi gozo en un pozo, ahora protesta todo el mundo, hasta los profesores de Universidad. ¡Por Dios un 6 de media ¡ ¡Que barbaridad!. ¡Van a matar a nuestros alumnos! (esos alumnos el jueves por la tarde ya están de botellón).

Creo que la nueva generación del esfuerzo tendrá que esperar. Y quiero terminar recordando algo que no se me ha podido olvidar:

En una reunión de Evaluación hacia el año 1974, un dominico, El Padre Casañas, muy protector de sus internos hablaba del gran esfuerzo que hacían y temía por su salud. Entonces intervino el gran Cochele, vuestro más antiguo profesor de educación física, profesor exigente pero justo que a cada uno le pedía que diera en función de sus posibilidades físicas y dijo: "Padre Casañas, no se preocupe, la naturaleza es muy sabia".

Curra Useros.

 

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